El precio fijo del libro reabre el debate europeo en Polonia
La propuesta busca proteger a las librerías independientes, pero divide al sector y a las autoridades de competencia.

Polonia vuelve a debatir el precio fijo del libro como posible respuesta a la reducción de librerías independientes y a la concentración de la distribución. La propuesta del Ministerio de Cultura establecería un precio obligatorio durante doce meses para las novedades, limitaría los descuentos mayoristas e introduciría nuevas obligaciones sobre datos de venta. La Cámara Polaca del Libro sostiene que la medida puede reequilibrar un mercado dominado por grandes operadores; la autoridad de competencia teme efectos negativos para consumidores y mercado. El análisis publicado el 21 de octubre por Publishing Perspectives amplía el debate a otros países de Europa central. Francia, Alemania, Italia y España ya aplican distintas regulaciones: el caso polaco vuelve a plantear cómo proteger bibliodiversidad y acceso sin congelar la competencia.